¿Qué sabes del requesón?

 

Requesón, el queso perfecto para una dieta

Es bien sabido que la palabra queso proviene del latín “caseus”, que viene significando: carece de suero raíz. De todas formas, con los siglos y la llegada de nuevas civilizaciones, la palabra fue evolucionando y adaptándose a cada lengua hasta el día de hoy.

Históricamente, es difícil determinar en qué momento de la historia se empezó a producir este tipo de alimento fermentado que es el queso, pero se podría hacer una aproximación de unos 3000 años a.C. De hecho, durante el Imperio Romano se difundió una técnica de elaboración de queso por toda la extensión de su imperio, aunque, como es normal, fueron surgiendo variantes más locales dependiendo de la región. En gran parte, este factor es el precursor de la gran variedad de quesos de la que hoy en día podemos disfrutar.

queso fresco


No sólo encontramos variedad en los procesos de producción, sino también en el tipo de leche que se usa en la elaboración del queso. Las más utilizadas, en países sobretodo europeos, son la leche de vaca, de cabra y de oveja. También encontramos queso elaborado a partir de leche de búfala o de camello. La de búfala, por ejemplo, se usa para realizar la mozzarella que consumimos en las pizzas. De todas formas, existen demasiados tipos de queso como para poder hablar de todos, así que nos focalizaremos en uno en concreto: el requesón.

Es bien sabido que el queso acostumbra a llevar bastante grasa y que, por ello, no se debe abusar de su consumo, pero este no es el caso del requesón, bajo en grasas y gran fuente de proteínas. En definitiva, que no hace faltar parar la dieta para poder comer queso si el que se consume es requesón. Esta composición baja en grasa es debido a su proceso de fermentación: en primer lugar, se trata de cuajar la leche, proceso que puede realizarse con ácido o cuajo, enzima que se encuentra en abundancia en el estómago de los mamíferos, especialmente de los rumiantes, y bebés que empiezan a introducir los elementos sólidos en su dieta. A través de la edición del cuajo a la leche se produce la separación de una parte sólida, que son estos pequeños granitos, con una parte líquida, parecida a un suero. Seguidamente, con la aplicación de calor y tiempo necesarios aparece la cuajada. Como lo que queremos conseguir es requesón y no cuajada, la debemos cortar en forma de cuadrados y posteriormente calentarlos con el objetivo de su deshidratación quedando así los granos de queso que conforman, finalmente, el requesón.

El requesón no solamente es bajo en grasas, sino que además aporta vitaminas y minerales muy beneficiosos para el organismo humano como el calcio, potasio, fósforo, vitamina A y el complejo B, que aporta beneficios al sistema digestivo, al corazón, a la piel, a las articulaciones y al sistema nervioso.

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La receta más facil de requesón

El requesón se puede realizar fácilmente en casa siguiendo el proceso que se ha descrito anteriormente. De todas formas, aquí tenéis una receta en la que podréis ver los ingredientes necesarios y qué utensilios es mejor usar. Dependiendo de la cantidad de requesón que queráis hacer, se necesitará más o menos cantidad en cuanto a los ingredientes, pero de forma estandarizada necesitaréis 1L de leche entera y 1 limón:


  1. En un cazo hondo u olla vertemos la leche entera. El tiempo de cocción de la leche depende de la temperatura en la que se está haciendo, aunque lo mejor serían unos 40ºC. Añadimos el zumo de limón durante el proceso de cocción y lo dejamos unos minutos más antes de proceder.

  2. Se debe dejar reposar la mezcla unos minutos para, seguidamente verter el contenido en una gasa para poder separar la parte líquida de la parte más sólida, que de hecho es la que será nuestro requesón.

  3. Seguidamente, se debe dejar el requesón, recomendablemente dentro de la gasa, reposando en el refrigerador por un tiempo de mínimo 10 minutos hasta que creáis conveniente.

  4. Y voilà, aquí tenéis a vuestro requesón listo para ser servido. Lo podéis acompañar de miel, de frutos secos o de los dos, dependiendo de vuestros paladares.


Como habéis podido comprobar, es muy fácil realizar requesón en casa, así que ya sabéis, si sois amantes del requesón, ya disponéis de un método para poder hacerlo siempre que queráis, ya que, afortunadamente, además de ser bueno para el cuerpo, no engorda.  


by Esther Cortinas